Un buen sistema de control es una garantía efectiva para la operación de combustión normal y segura de la caldera, y es de gran importancia para la detección, mantenimiento, operación diaria y análisis de fallas. Debido a que el controlador verifica en gran medida la autocomprobación de arranque, la protección de seguridad, la operación de encendido y las condiciones de trabajo de la caldera.







